
Cocinar ofrece múltiples oportunidades de trabajar con los niños individualmente y de dirigir proyectos en grupo. Tal vez lo más importante es que ésta es una actividad en la que los niños pueden aprender independientemente. No importa la clase de actividad culinaria que usted elija, lo que debe verificar es que sea apropiada para los niveles de desarrollo de los niños. Para hacerlo, es importante saber cómo aprenden los niños por medio de las actividades culinarias.
Las interacciones de los niños con los alimentos y la cocina comienzan con las exploraciones. En esta etapa inicial, conocida como juego funcional, ellos utilizan todos sus sentidos para saber cómo son los alimentos. Sentir la textura de la cáscara de un kiwi, oler el pan que se hornea, observar el queso que se derrite en un emparedado, escuchar los granos de maíz que explotan para convertirse en palomitas y probar la acidez de una limonada sin azúcar, les ofrece a los niños la comprensión de propiedades de los alimentos. Al probar y observar cómo reaccionan los alimentos al cocinarse, cortarse y exprimirse, ellos aprenden acerca de los alimentos tanto en su estado crudo como en el cocido.
Después que los niños han captado cómo son los alimentos, ellos experimentan. En esta etapa, ellos desean observar lo que ocurre a la harina que se amasa y luego se golpea. Al usar los moldes de galletas para cortar figuras en la masa, ellos pueden reconocer lo que les ocurre a las figuras al ser horneadas. Durante esta etapa de experimentación, también conocida como juego constructivo, las acciones de los niños persiguen un propósito. Ellos quieren saber cómo reaccionan los alimentos a su manipulación. A muchos niños les fascina crear productos que se puedan admirar y luego comer.
Los niños que juegan a cocinar también tienen la oportunidad de experimentar el juego con reglas. Cocinar con recetas requiere que ellos sigan instrucciones, lleven a cabo acciones organizadas en secuencia con anterioridad y que se comporten de acuerdo con las reglas. Estas son conductas de juego que les servirán para el resto de su vida.
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Referencia:Trister, D. & Colker, L. (2000). El currículo creativo para educación preescolar. Teaching Strategies, Inc.: Washington, D. C.
Excelente artículo. Tienes razón nuestros niños de edad pre-escolar necesitan aprender usando los sentidos. Ellos son muy concretos y estás experincias les permiten ver como los sentidos son importantes para que ellos absorban toda esa información que su medio ambiente les brinda.
Comment por fredeswinda — Noviembre 13, 2007 @ 12:59 am
Considero que has sacado el extracto del artículo. Gracias por tu comentario.
Comment por daliam — Noviembre 13, 2007 @ 9:44 pm
Me encantó tu blog, ¡síguelo!
Comment por sureyaviles — Noviembre 16, 2007 @ 11:01 pm
Me alegro que te guste. !Bienvenida!
Comment por daliam — Noviembre 17, 2007 @ 11:34 am
Me gusta tu blog. Es super interesante que haya un espacio para los màs pequeños. Las recetas son un atractivo para que los niños desarrollen la destreza de la lectura, entre otras destrezas. ¡Me encanta!
Comment por bea9triz — Noviembre 18, 2007 @ 1:09 pm
Gracias por tu opinión, bienvenida.
Comment por daliam — Noviembre 18, 2007 @ 9:58 pm
Hola Dalila:
Me gusta mucho tu blog. Soy maestra de química y cuando hablo de ciertos temas (medidas, esteqequiometría, etc.) se lo relaciono con la cocina.
Madelyn.
Comment por mmerle — Noviembre 19, 2007 @ 4:26 pm
Gracias.
Es muy interesante que relaciones la cocina con la clase de química, eso motiva al estudiante, porque para muchos esa clase es un poco árida.
Comment por daliam — Noviembre 19, 2007 @ 5:12 pm